Tic, toc,tic,
toc, el tic-tac del maldito despertador me despierta como siempre a mitad de la
noche, creo que debería pensar en quitarle las baterías y que así deje de
molestar de una vez por todas. Me levanto como todas las noches y salgo sin que
nadie me escuche a dar una vuelta por el centro, lo sé, deben estar pensando
que soy un completo loco por salir de la casa a estas horas, pero en realidad
necesito aire fresco para poder pensar mejor, a parte que no me podría volver a
dormir aunque quisiera.
Entro en un
viejo almacén y le pido al vendedor una cajetilla de cigarros, el hombre me
mira interrogante y pide mi identificación, se la entrego y revisa mi fecha de
nacimiento, como todos los humanos del planeta este sujeto cuestiono mi edad,
no entiendo porque todos creen que soy menor de edad, pero bueno, así es la
vida. Salgo de la tienda y enciendo un cigarro, valla sí que necesitaba esto,
ese maldito humo que me mantiene relajado, entro a un callejón y salto una reja
para entrar al patio trasero de una casa, me acerco a una de las ventanas y la
abro sin mucho esfuerzo, comienzo a revisar los cajones de los muebles con
cuidado de no hacer ruido, solo encuentro un par de billetes, es más que seguro
que el resto del dinero lo tienen en una de las habitaciones. Subo las
escaleras y entro a la primera habitación con la que me encuentro, es el cuarto
de una chica, entro y reviso su mochila, sus cajones, y encuentro una laptop,
bien al menos esto me sirve de algo, salgo de nuevo al pasillo y me encuentro
con que la luz de la habitación contigua está encendida, oh no, de seguro me
escucharon, comienzo a avanzar hacia la salida cuando escucho el sonido de las
patrullas fuera de la casa, mierda, ahora si estoy perdido, comienzo a buscar
algún escondite pero no hay nada, e intentar salir por el patio tampoco es
buena idea, los policías ya rodearon la casa. Me quedo quieto en el lugar
cuando escucho abrirse la puerta detrás de mí y esa molesta vos que me dice que
levante las manos, tres policías armados me rodean y me esposan para luego
llevarme a la patrulla.
Una vez en
la comisaria me llevan a una sala de interrogación. Un hombre pide mi nombre, pero
no contesto, revisa mi billetera y encuentran mi carnet de identidad.
-Christopher
Baker- dice el hombre tecleando mi nombre en una laptop- aquí dice que has sido
arrestado dos veces por robo y contrabando de drogas.
-Y eso que –
respondo desafiante-.
-También
dice que estuviste en el reformatorio a
los dieciséis – dice mirándome serio- .
-Bueno, me
trajo aquí para arrestarme o para decirme cada cosa mala que he hecho- digo,
con una exprecion de disgusto en mi rostro-.
Analizo cada
posibilidad de escape mientras hablamos,
pero nada, este cuarto es totalmente a pruebas de escape, a parte que
una de mis muñecas esta esposada a la mesa, mi única opción es intentar huir
cuando me lleven a mi celda.
Una llamada
por parte del policia a mi padre adoptivo, un hombre de mediana edad, sin
cabello, barrigon, viudo y mal genio. un
hombre conosido como Joseph Williams, el cual llega a la comisaria dirigiéndome
una mirada de odio luego de pagar la fianza.
Una vez
fuera de la comisaria y dentro del auto partimos con rumbo a el lugar que de
momento es lo que podría llamar hogar, una vez ahí Joseph abre la puerta de la
entrada e ingresa a la casa con un silencio de entierro, ya se lo que
significa, desde que el y su esposa me adoptaron hace catorce años siempre ha
sido lo mismo, cometo un error y resibo una golpisa de parte de este hombre,
claro que cuando Claris aun vivía tenia a alguien que me defendiera pero ahora,
bueno digamos que un par de veces he despertado en una habitación de hospital.
Mecanicamente
lo sigo hasta el sotano de la casa, se que si intento escapar será aun peor, se
enciende una luz y al mirar hacia una esquina de la habitación veo manchas de
sangre seca en el piso y un poco en las paredes, siento mis musculos tensarse y
por mucho que quiera mi cuenpo no avanza, estoy estático en mi lugar. Una mano
se posa en mi hombro y me empuja con fuerza al suelo, un pie enterrándose en mis
costillas es lo siguiente que puedo sentir. Maldito, idiota, hijo de perra,
nunca debiste haber nacido bastardo, solo causas problemas, sus insultos
penetran en mi cabeza como navajas en mi piel, otro indulto acompañado de un
golpe en mi espalda. Los golpes paran y escucho sus pasos alejarse un poco de
mi, mierda, quien sabe lo que me ara ahora, permanesco en posision fetal tirado
en el piso y siento algo cortar mi piel,un grito de dolor escapa de mis labios
y resibo un puñetazo que me vuelve a dejar mudo.
Abro un poco
mis ojos y logro ver un cuchillo, duele como el infierno, acerca esa cosa a mi
pecho y lo deslisa sobre mi piel, vuelvo a gritar con mas fuerza que antes,
solo deseo que pare de una buena vez, corta la piel de mis brazos y piernas
también, mientras yo grito de dolor. Se retira nuevamente y escucho como busca
algo entre unas cajas, por suerte no encuentra lo que busca y vuelve a mi lado,
comienza a golpearme nuevamente con mas fuerza que antes, un golpe
especialmente fuerte en mi cabeza me aturde, es bueno, al menos asi no ciento tanto
el dolor, otro golpe en mis costillas logra sacar un grito de mi parte y recibo
una cachetada que me hace callar, es el mismo circulo vicioso, un insulto, un
golpe y un grito, asi sucesivamente. Siento mis mejillas arder, mi corazón
golpear fuerte en mi pecho y cada musculo de mi cuerpo totalmente tenso, siento
algo caliente esparciéndose bajo mi cuerpo, entreabro un poco mis ojos y logro
ver un charco de sangre extendiéndose en el suelo, mi cabeza comienza a dar
vueltas y mis ojos terminan por serrarse.
Hola mis queridas criaturas de odin, aqui Darkmoon con una nueva historia (que tiene mas faltas de ortografia que paises el planeta) me senti mal con mi otra historia ya que nadie comento y por eso decidi no continuarla, aunque llevo hasta el cap 10 y bueno, aqui es el mismo mecanismo 5 comentarios por un capitulo y les dire que llevo adelantado hasta el cap 7 :3 yeah man sin nada mas que decir me despido, hasta la otra